Resulta que un chaval se salta un ceda el paso en una rotonda, golpea a otro coche, y no les pasa nada ni a él, ni a sus acompañantes, ni a su coche.

Sin embargo, al coche de la rotonda (mi Kadett) le deja el lateral delantero derecho hecho unos zorros: rueda hundida (eje roto incluido), puerta desencajada, parachoques caído, aleta irreconocible. Por lo menos parece que yo estoy bien.

El de la grúa me ha dicho que, dada la edad de mi coche, pone la mano en el fuego a que me dan siniestro total sin mirarlo siquiera.

Pobre Kadettito. Ahora que me lo habían dejado en perfecto estado...